January 1, 2022

No esperes atajos en tu agilidad de negocio

En la agilidad de negocio, todo es alcanzable. 

Solo depende del esfuerzo que pongas. 

Y a veces no solo depende de ti, también depende de tu organización, de tu equipo y de como generas cultura en tu entorno.

Para practicar una habilidad atlética, necesitas identificarse como un atleta.

Te lo tienes que creer.

Para practicar la agilidad, debe identificarse como una persona que se sienta representado con los valores, los principios y las prácticas de la agilidad.

Al igual que en una habilidad atlética, puedes tener grados de agilidad. 

Es como hacer ejercicio o practicar ciertos grupos de músculos. 

Tu habilidad puede ir y venir.

Si eres un atleta que deja de hacer ejercicio, perderás tus músculos. 

Puede que no pierdas tus valores pero te vas oxidar en tu práctica deportiva.

El viaje es una parte esencial del crecimiento. Ya seas atleta o agilista.

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Foto de suzukii xingfu en Pexels.com

 

La buena noticia es que, si todavía te identificas como un atleta, si encarnas la personalidad de un atleta; si estás en un estado forma adecuado, te recuperarás. 

Es como andar en bicicleta, cuando lo aprendes una vez, eres bueno, pero siempre puedes mejorar. 

Este viaje es una parte esencial de la mentalidad de crecimiento. Y sobretodo de evolución.

Y es un viaje del ser y del hacer. Ten paciencia y disfrútalo.

Ser hábil en la agilidad de negocio no es algo que tengas o no tengas. 

Es algo en lo que se mejora con esfuerzo y dedicación. 

Aunque hay cosas que ayudarán, no hay atajos para el trabajo duro motivado por la mentalidad. 

Para un atleta, esa es la identidad atlética: quiénes son. 

Para una empresa centrada en el cliente, luchar duro por su cliente es simplemente lo que es.  O lo que debería ser.

Si te preocupas lo suficiente, el trabajo duro ni siquiera se siente como un trabajo duro.

Mejoras cada vez más porque te esfuerzas. Te vuelves más y más quien eres realmente. Por eso vale la pena andar y empezar este viaje.