El enfoque de producto es una mentalidad que parte de centrarse en el cliente y sus necesidades para entregar valor de una manera ágil, flexible, adaptativa e innovadora. Es un cambio radical desde el enfoque de proyectos, que muchas veces se basa en hitos y tareas a cumplir dentro de un plan con un enfoque predictivo.
Para una empresa que trata de moverse en un mercado complejo y busca la forma de realizar su estrategia de negocio para lograr ventaja competitiva, el enfoque de productos es ideal.
Algunas características de este enfoque o mentalidad de producto son:
Centrarse en el cliente, sus necesidades y la entrega de valor. A veces las empresas se embarcan en proyectos sin objetivos claros sobre quién es el cliente o el valor a entregar. Y suplen esto con métricas de salida como cantidad de cosas entregadas o tareas terminadas. Este tipo de enfoque puede perjudicar el logro de la estrategia de negocio porque no permite obtener resultados de negocio sostenibles basados en la entrega de valor.
Nutrir a los equipos. Las empresas de producto necesitan transformar sus estructuras para pasar a equipos conectados y relacionados. La madurez y crecimiento de estos equipos asegura el crecimiento en la entrega de valor y el logro de los objetivos.
Gestión del presupuesto del portafolio basado en la entrega de valor. Decidir las inversiones en base a las oportunidades del mercado y los resultados. Cambiar a una gestión empírica y adaptativa. Scrum provee los límites necesarios para esta inspección y adaptación.
Estrategia de negocio integrada en la estrategia de producto. Alinear los productos y la entrega de valor a la estrategia de negocio para asegurar que los esfuerzos y la transparencia mejoren para lograr los objetivos.
Gobierno ágil. Las organizaciones que buscan adoptar Scrum con una mentalidad de producto se pueden ver frenadas por reglas, normas, procedimientos, procesos, etc., que fueron concebidos para escenarios que no eran tan adaptativos. Estas empresas necesitan redefinir estos elementos para permitir la adaptación con estructuras basadas en equipos.
Liderazgo de producto. La mentalidad de producto necesita del empoderamiento al Product Owner para liderar y enfocar hacia la entrega de valor, aprendiendo del mercado y los clientes. Las decisiones sobre el producto se deben tomar en los equipos, evitando o minimizando el impacto de estructuras rígidas.